Principios de resolución de problemas
Descripción general
Este artículo te guiará a través de los mejores métodos a seguir al momento de solucionar problemas.
Muchos trabajos giran en torno a prácticas preventivas y, lamentablemente, de recuperación debido a la naturaleza caótica de la tecnología.
Cómo solucionar problemas en tu sistema
La resolución de problemas se puede resumir en seis pasos:
- Haz una copia de seguridad de tu sistema y archivos
- Identifica el/los problema(s)
- Reproduce el/los problema(s)
- Recopila información
- Anota en qué entorno ocurrió el problema
- Guarda cualquier mensaje de error
- Realiza pruebas para aislar la variable que causa el problema
- Lleva un registro del problema y la solución en caso de que vuelva a ocurrir
Los siguientes pasos te ayudarán a encontrar una solución a tu problema.
1. Haz una copia de seguridad de tu sistema y archivos
Antes de comenzar a solucionar problemas, siempre debes hacer una copia de seguridad de tus archivos. La resolución de problemas puede empeorar las cosas en lugar de mejorarlas, lo que significa que podrías retroceder. Normalmente, la resolución de problemas implica pruebas de ensayo y error que pueden causar más inconvenientes de los que tenías al principio. Poder volver al estado inicial es fundamental para ahorrar tiempo y esfuerzo.
Si bien se recomienda trabajar en entornos de desarrollo para todos los sistemas, es prácticamente obligatorio para cualquier sistema en producción que no puede detenerse o que requiere aprobación antes de realizar cualquier cambio.
2. Recopila información e identifica el/los problema(s)
El siguiente paso es identificar exactamente qué es lo que no está funcionando como debería. Debes recopilar las variables del entorno en el sistema donde estás solucionando el problema.
Información común que debes recopilar al solucionar problemas en un entorno Windows:
- ¿Qué se ha cambiado recientemente?
- ¿Cuál es la versión de Windows y el service pack?
- ¿Qué usuarios se ven afectados?
- Si es un problema con un dispositivo, recopila información sobre el dispositivo, como la marca y el modelo, la versión del controlador y si el problema se repite al conectar el dispositivo en otra computadora.
3. Reproduce el/los problema(s)
Es fundamental repetir exactamente los pasos que llevaron al problema, ya que puede deberse a un orden específico de acciones. Muchas veces es útil volver sobre tus pasos. Si no puedes reproducir el problema, será muy difícil, y probablemente poco probable, que encuentres una solución. Una vez que logres reproducirlo, tendrás una mejor comprensión del problema.
Mensajes de error
Guarda los mensajes de error útiles que puedan indicar el camino a seguir para resolver el problema. Te recomendamos tomar una captura de pantalla de cualquier mensaje de error y guardar una copia como referencia.
5. Realiza pruebas, una por una, para aislar la variable que causa el problema
Empieza probando las soluciones más sencillas. Verifica que los cables estén bien conectados, revisa si se ha cambiado alguna configuración básica y prueba apagando y encendiendo el equipo.
Si ya probaste las soluciones simples y no funcionaron, es momento de aislar la variable que realmente está causando el problema. Haz pruebas cambiando solo una cosa a la vez. Así, cuando encuentres la causa, podrás revertir cualquier cambio que no haya tenido efecto sobre el problema.
Si te quedas sin ideas para probar, busca a alguien con quien hablar. Explicar el problema a otra persona puede ayudarte a repasar cada paso y a no dar nada por sentado.
6. Lleva un registro del problema y la solución en caso de que vuelva a ocurrir
Siempre es buena práctica llevar un registro de los problemas y sus soluciones por si vuelven a aparecer. Así podrás aplicar una solución rápida en lugar de volver a pasar por toda la fase de pruebas.